Los seres
deambulan por el mundo, perdidos. No porque no sepan adonde están, sino porque no saben adónde van. Merodean sin rumbo, se chocan entre sí. No se
disculpan, porque no se ven. ¿Por qué no se ven?
Insomnes, no se dan cuenta de que son todos iguales. Somos todos iguales. O tal vez si nos damos cuenta, y conscientemente buscamos ese choque. El roce nos hace sentir implicados, el tacto del otro nos hace darnos cuenta de uno. Y la realización de uno nos hace pensar en el otro. El otro que también nos choca, porque también está solo. Y solo al estar, nos choca.
Insomnes, no se dan cuenta de que son todos iguales. Somos todos iguales. O tal vez si nos damos cuenta, y conscientemente buscamos ese choque. El roce nos hace sentir implicados, el tacto del otro nos hace darnos cuenta de uno. Y la realización de uno nos hace pensar en el otro. El otro que también nos choca, porque también está solo. Y solo al estar, nos choca.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario